martes, 16 de junio de 2009

Si ya no vienes


Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo?
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.

Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo
en rescindir los extinguidos bienes.
Ya quién me salve no lo sé, ni quienes
clavan el alma dardo sobre dardo.

A la mañana, que se vuelve oscura,
sigue la noche, que se vuelve clara
a solas con tu sed, que hiere y cura.

No quisiera pensar si no pensara
que, privado que fui de tu hermosura,
me olvidara de mí si te olvidara.

Antonio Gala
Festival de Música Antigua, Málaga 2009

lunes, 15 de junio de 2009

LETRILLA DE GÓNGORA (para Luisa) de mi amigo Laureano.

LETRILLA

Ándeme yo caliente
y ríase la gente.

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno
y las mañanas de invierno
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.

Coma en dorada vajilla
el príncipe mil cuidados,
como píldoras dorados,
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,
y ríase la gente.

Cuando cubra las montañas
de blanca nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió me cuente,
y ríase la gente.

Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles,
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
escuchando a Filomena
sobre el chopo de la fuente,
y ríase la gente.

Pase a media noche el mar
y arda en amorosa llama
Leandro por ver su dama,
que yo más quiero pasar
del golfo de mi lagar
la blanca o roja corriente,
y ríase la gente.

Pues Amor es tan cruel
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada
do se junten ella y él,
sea mi Tisbe un pastel
y la espada sea mi diente,
y ríase la gente.


Luis de Góngora

A chuva caiu



A chuva caiu
Caiu lá na serra
Lavou o meu rosto
Molhou toda a terra
A chuva caiu
Dentro de mim também
Lavou meus pecados
Me fez querer bem.

Inverno que vem
Inverno que vai
Só sei que o amor
Do meu peito não sai
O amor que eu lhe dei
Você desprezou
Fugiu, foi embora
Só tristeza deixou.


La lluvia cayó,
cayó allá en la sierra.
Lavó mi rostro,
mojó toda la tierra.
La lluvia cayó
dentro de mí también,
lavó mis pecados,
me hizo querer bien.

Invierno que viene,
invierno que va.
Sé sólo que el amor
de mi pecho no se va.
El amor que te he dado
lo has despreciado,
ha huído, se ha ido,
sólo queda la tristeza.

domingo, 14 de junio de 2009

El día que me quieras



Carlos Gardel - Daniel Barenboim

Acaricia mi ensueño
el suave murmullo
de tu suspirar.
Como ríe la vida
si tus ojos negros
me quieren mirar.
Y si es mío el amparo
de tu risa leve
que es como un cantar,
ella aquieta mi herida,
todo, todo se olvida.

El día que me quieras
la rosa que engalana,
se vestirá de fiesta
con su mejor color.
Y al viento las campanas
dirán que ya eres mía,
y locas las fontanas
se contarán su amor.

La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar.
Y un rayo misterioso
hará nido en tu pelo,
luciernagas curiosas que verán
que eres mi consuelo.

El día que me quieras
no habrá más que armonía.
Será clara la aurora
y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa
rumor de melodía.
Y nos darán las fuentes
su canto de cristal.

El día que me quieras
endulzará sus cuerdas
el pájaro cantor.
Florecerá la vida
no existirá el dolor.

La noche que me quieras...

jueves, 11 de junio de 2009

Intimidad


Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas
por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser
una llama.

Mario Benedetti

miércoles, 10 de junio de 2009

LA INVITACIÓN

Te invito a dejar de lado, un rato tan sólo,
todo aquello de cuanto afirmas estar seguro.

Te invito a mirar con otros ojos, siendo tuyos,
a regatear a la vida lo claro y lo obscuro,
a revolcarte un poco en el inmaculado lodo.

Te invito a que cuando no sepas, preguntes,
tal vez juntos limemos nuestra ignorancia.
A que cuando en soledad te hundas, llames,
y te sorprendas ante tantas llamas solidarias.

Te invito a lo más difícil, a no competir,
¿quién decide qué color u olor es más bello?
Es tan absurdo . . . mejor sólo rodar y vivir,
y nunca sentir una diferencia como atropello.

Te invito a crecer cada día compartiendo,
a compartir el sano placer de compartir,
a más fluir, reflexionar, regalar
y sentir mientras el tiempo, harto de ser y reir,
nos va, fugaz e indolente, consumiendo.


Nekovidal 2009 nekovidal@arteslibres.net

No escojas sólo una parte.



No escojas sólo una parte,
tómame como me doy,
entera y tal como soy,
no vayas a equivocarte.

Soy sinceramente tuya,
pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita,
vestida para la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.

Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.

No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete
si quieres, probaré a crecer.
Es insufrible ver que lloras
y yo no tengo nada que hacer.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés,
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.

Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio.

Joan Manuel Serrat

Por Quién Doblan las Campanas (For Whom the Bell Tolls)


Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.

John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions

lunes, 8 de junio de 2009

Tu última sonrisa

No importa para quien escribas,
si tus letras siempre las hago mías,
sin importar esos ojos extraños
de quienes te leen y suspiran.

No importa que el espejo
no refleje mi sonrisa al mirarte cada día,
búscala en el reflejo de tu corazón,
ahí está escondida.

No importa si en la calle
mi silueta no vislumbras,
es que voy de tu mano,
aunque tú no me veas,
orgullosa y contenta.

Sabiendo que soy la que te acompaña,
de ida y vuelta y a la que le regalas,
la última de tus sonrisas, al terminar el día.

El adiós no existe

El adiós no existe: si se pronuncia entre dos seres que nunca se encontraron, es una palabra innecesaria; si se dice entre dos que fueron uno, es una palabra sin sentido; porque en el mundo real del espíritu, sólo hay encuentros y nunca despedidas, y porque el recuerdo del ser amado, crece en el alma con la distancia, como el eco en las montañas del crepúsculo.

Kahlil Gibran, extracto de "El Profeta"

miércoles, 3 de junio de 2009

TODAVÍA


No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría.
Palpo, gusto, escucho y veo
tu rostro, tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo.

Tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa.

Sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

Pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro.

Y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.

Y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más todavía.

Mario Benedetti

martes, 2 de junio de 2009

Tu nombre...

Yo no te reconozco porque estoy en tus manos,
y yo llegué a tus manos sin saberlo siquiera.
Por eso, si te nombro, me sabe a primavera
porque tu nombre es fiesta de trigos y manzanas.

Tu nombre sabe a mieses y al pan que busco y quiero
cotidiano y difícil... Y al sol y a manzanilla.
Tu nombre sabe a tierra generosa y sencilla,
y a septiembre y semillas y a Navidad y a enero.

Por eso tú no puedes llamarte de otro modo
sino como te llama mi voz de cada día,
que si te llamo, amor, se me ilumina todo.

Y tengo patria y sueños y ensueños y alegría,
y anhelos y esperanzas y glorias y acomodo...
Pues tengo todo... Todo... Lo que yo no tenía.

Carmelina Soto

lunes, 1 de junio de 2009

Una mente limpia


¿Cómo es una mente limpia? Cuando la mente está limpia, el rostro florece, los ojos brillan, irradian luz, se experimenta genuina alegría. Cuando la mente está limpia las relaciones se llenan de dulzura y cortesía.
Con una mente limpia, de manera muy natural y fácil se experimenta el amor de Dios y el ser un instrumento para compartir el amor espiritual. Definitivamente una mente limpia produce sentimientos puros y benevolentes en el corazón.
Una mente limpia es la que constantemente crea pensamientos puros y poderosos. Una mente limpia es una mente calmada que crea un ambiente de paz y esa serenidad da a los demás la experiencia del silencio.
Una mente limpia es una mente capacitada para servir al mundo. Esparce las vibraciones de silencio y espiritualidad en el ambiente y está llena de buenos deseos y sentimientos puros hacia todas las almas.
En una mente limpia no hay espacio para la crítica ni para retener los defectos ni las debilidades de los demás. No permite pensamientos de impaciencia ni de irritación.
Para limpiar la mente, experimenta el estado original del alma y recuerda que ésa es tu verdadera naturaleza. Después puedes entrar en el campo de la acción y desempeñar tu papel, pero en ningún momento olvides quién eres: un alma elevada, un ser de paz, amor y felicidad.