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martes, 12 de febrero de 2013

La Carte du Tendre

La Carte du Tendre (Mapa de Ternura), creada en la Francia del S. XVII, es una topografía imaginaria, inspirada por la novela Clélie, Histoire Romaine de Madeleine de Scudérie, un mapa alegórico de las distintas etapas de la vida amorosa.
Si empezamos desde arriba vemos a la izquierda el río  Reconnaissance (Agradecimiento) y a ese lado los pueblos Constante Amitié (Amistad constante), Obéissance (Obediencia), Tendresse (Ternura), Sensibilité (Sensibilidad), Grandes Services (Grandes Servicios), Empressements (Diligencias), Assiduité (Asiduidad), Petits Soins (Pequeños Cuidados), Soumission (Sumisión), Complaisance (Complacencia). A lado derecho vemos el río Estime (Estima) y los pueblos Bonté (Bondad), Respect (Respeto), Exactitude (Exactitud), Generosité (Generosidad), Probité (Honradez), Grand Coeur (Gran Corazón), Sincérité (Sinceridad), Billet Doux (Carta de Amor), Billet Galant, Jolis Vers y Grand Esprit (Espíritu Grande). En el centro la ruta más directa, nos lleva a Nouvelle Amitié (Nueva Amistad). Sin embargo, también hay pueblos con nombres no muy positivos como Méchanceté (Maldad), Médisance (Maledicencia), Perfidie (Perfidia), Indiscretion (Indiscerción) y Orgueil (Orgullo) cerca del Mar d'Inimitié (Enemistad), Oubli (Olvido), Légèreté (Ligereza), Tiédeur (Tibieza), Inégalité (Inigualdad) y Négligence (Negligencia) al lado derecho encontramos el Lago D'Indifférence (Indiferencia).




Esta canción de Georges Moustaki inspirada en el mismo mapa, es una invitación a un viaje a través de las posibles etapas de una relación.



Le long du fleuve qui remonte
Par les rives de la rencontre,
Aux sources d'émerveillement,
On voit dans le jour qui se lève
S'ouvrir tout un pays de rêve,
Le tendre pays des amants.
On part avec le coeur qui tremble,
Du bonheur de partir ensemble,
Sans savoir ce qui nous attend.
Ainsi commence le voyage
Semé d'écueils et de mirages,
De l'amour et de ses tourments.

Quelques torrents de médisance
Viennent déchirer le silence
Essayant de tout emporter,
Et puis on risque le naufrage
Lorsque le vent vous amène au large
Des îles d'infidélité.
Plus loin le courant vous emporte
Vers les rochers de la discorde
Et du mal à se supporter.
Enfin la terre se dénude:
C'est le désert de l'habitude.
L'ennui y a tout dévasté.

Quand la route paraît trop longue,
Il y a l'escale du mensonge,
L'auberge de la jalousie.
On y déjeune de rancune
Et l'on s'enivre d'amertume.
L'orgueil vous y tient compagnie,
Mais quand tout semble à la dérive,
Le fleuve roule son eau vive
Et l'on repart à l'infini
Où l'on découvre au bord du Tendre
Le jardin où l'on peut s'étendre,
La terre promise de l'oubli, l'oubli.



Para mi fiel seguidor Iñaki, con cariño.

martes, 18 de diciembre de 2012

Lo que quiero ahora

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

Angeles Caso

martes, 30 de agosto de 2011

Definición

"El amor no es sino la acuciante necesidad de sentirse con otro, de pensarse con otro, de dejar de padecer la insoportable soledad del que se sabe vivo y condenado. Y así, buscamos en el otro no quien el otro es, sino una simple excusa para imaginar que hemos encontrado un alma gemela, un corazón capaz de palpitar en el silencio enloquecedor que media entre los latidos del nuestro, mientras corremos por la vida o la vida corre por nosotros hasta acabarnos."

Rosa Montero



martes, 10 de mayo de 2011

El Éxito

Reír mucho y a menudo; ganarse el respeto de las personas inteligentes y el aprecio de los niños; merecer el elogio de los críticos sinceros y mostrarse tolerante con las traiciones de los falsos amigos; saber apreciar la belleza y hallar lo mejor en el prójimo; dejar un mundo algo mejor, bien sea por medio de un hijo sano, de un rincón de jardín o de una condición social redimida; saber que al menos una vida ha alentado más libremente gracias a la nuestra: Eso es haber triunfado.

Ralph Waldo Emerson

domingo, 8 de mayo de 2011

Cartas que curan

"Quien te escribe te recuerda (y lo confiesa) y ese saberme en la memoria de otro a mí me incita a soñar (a soñarme), mejor que lo que soy, pero también me obliga a calmar la duda del otro y contestarle, aunque sólo sea para que sepa que yo (también) le recuerdo..."

El club de los domingos

viernes, 6 de mayo de 2011

Cambiar... te cambia

Pero empieza despacio, pues la dirección es más importante que la velocidad. Siéntate en otra silla, al otro lado de la mesa. Más tarde, cambia de mesa. Cuando salgas a la calle, ve por la otra acera.

Después, cambia de ruta, camina con calma por otras calles, observando con atención los lugares por donde pasas. Coge otros autobuses. Por un tiempo, cambia tu forma de vestir; regala los zapatos viejos e intenta andar descalzo unos días, aunque sea en casa. Tómate una tarde entera para pasear libremente, oír el canto de los pájaros o el ruido de los carros.

Abre y cierra cajones y puertas con la mano izquierda. Duerme en el otro lado de la cama. Después, duerme en otras camas. Ve otros programas de televisión, lee otros libros, vive otros romances, aunque sea en tu imaginación. Acuéstate más tarde. Acuéstate más temprano. Aprende una palabra nueva al día. Come un poco menos, come un poco más, come diferente; escoge nuevos condimentos, nuevos colores, cosas que nunca te atreviste a probar. Almuerza en otros sitios, ve a otros restaurantes, toma otro tipo de bebida, compra el pan en otra panadería. Almuerza más temprano, cena más tarde, o viceversa.

Busca lo nuevo todo el día: el lado nuevo, el método nuevo, el sabor nuevo, el gesto nuevo, el placer nuevo, la postura nueva. Escoge otro mercado, otra marca de jabón, otra pasta de dientes. Báñate a otras horas. Utiliza bolígrafos de otros colores.

Ve a pasear a otros lugares. Ama cada vez más, de diferentes formas. Aunque pienses que la otra persona se puede asustar, en la cama propón lo que siempre has soñado hacer. Cambia de bolso, de cartera, de maleta, cómprate otros lentes, escribe nuevos poemas. Abre una cuenta en otro banco.

Ve a otros cines, a otros peluqueros, a otros teatros, visita otros museos.

Cambia. Y piensa seriamente en conseguir un nuevo empleo, una nueva ocupación, un trabajo más parecido a lo que esperas de la vida, más digno, más humano. Si no encuentras razones para ser libre, invéntalas: sé creativo. Y aprovecha para emprender un viaje sin pretensiones, sencillo, largo y, a ser posible, sin destino. Experimenta cosas nuevas. Vuelve a cambiar. Prueba de nuevo. Experimenta otra vez.

Sin duda conocerás cosas mejores y cosas peores que las que ya conoces, pero no es eso lo que importa. Lo más importante es el cambio, el movimiento, el dinamismo, la energía. Sólo lo que está muerto no cambia, y tú estás vivo.


(Publicado por AV | 26.4.11 | Textos enriquecedores)

domingo, 1 de mayo de 2011

EL PROFETA (SOBRE EL AMOR)



Entonces dijo Almitra: Háblanos del Amor,
Y él alzó la cabeza y miró a la multitud, y un silenció cayó sobre todos, y con fuerte voz
dijo él:
Cuando el amor os llame, seguidle,
aunque sus caminos sean duros y escarpados.
Y cuando sus alas os envuelvan, ceded a él,
aunque la espada oculta en su plumaje pueda heridos.
Y cuando os hable, creed en él,
aunque su voz pueda desbaratar vuestros sueños como
el viento del norte asola vuestros jardines.
Porque así como el amor os corona, debe crucificaros.
Así como os agranda, también os poda.
Así como se eleva hasta vuestras copas y acaricia
vuestras más frágiles ramas que tiemblan al sol, también
penetrará hasta vuestras raíces y las sacudirá de su arraigo a la tierra.
Como gavillas de trigo, se os lleva.
Os apalea para desnudaros.
Os trilla para libraros de vuestra paja.
Os muele hasta dejaros blancos.
Os amasa hasta que seáis ágiles,
y luego os entrega a su fuego sagrado, y os transforma
en pan sagrado para el festín de Dios.
Todas estas cosas hará el amor por vosotros para que
podáis conocer los secretos de vuestro corazón, y con
este conocimiento os convirtáis en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si en vuestro temor sólo buscáis la paz del amor
y el placer del amor,
Entonces más vale que cubráis vuestra desnudez y
salgáis de la la era del amor,
Para que entréis en el mundo sin estaciones, donde
reiréis, pero no todas vuestras risas, y lloraréis, pero no
todas vuestras lágrimas.

El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo.
El amor no posee, y no quiere ser poseído.
Porque al amor le basta con el amor.

Cuando améis no debéis decir "Dios está en mi corazón",
sino más bien "estoy en el corazón de Dios".
Y no penséis que podéis dirigir el curso del amor,
porque el amor, si os halla dignos, dirigirá él vuestros
corazones.
El amor no tiene más deseo que el de alcanzar su
plenitud.
Pero si amáis y habéis de tener deseos, que sean estos:
De diluiros en el amor y ser como un arroyo que
canta su melodía a la noche.
De conocer el dolor de sentir demasiada ternura.
De ser herido por la comprensión que se tiene del amor.
De sangrar de buena gana y alegremente.
De despertarse al alba con un corazón alado y dar
gracias por otra jornada de amor;
De descansar al mediodía y meditar sobre el éxtasis
del amor;
De volver a casa al crepúsculo con gratitud,
Y luego dormirse con una plegaria en el corazón para
el bien amado, y con un canto de alabanza en los labios.

Kahlil Gibran

viernes, 18 de febrero de 2011

Arte, es lo que hace el artista

"Art is what we call the thing an artist does. It's not the medium or the oil or the price or whether it hangs on a wall or you eat it. What matters, what makes it art, is that the person who made it overcame the resistance, ignored the voice of doubt and made something worth making. Something risky. Something human. Art is not in the eye of the beholder. It's in the soul of the artist."

Seth Godin

martes, 30 de noviembre de 2010

Yo también estoy harta

No sé quien escribió esto, pero estoy completamente de acuerdo con él.
Desde este blog, pongo mi granito de arena para hacer llegar a todo el mundo sus pensamientos.

"Estoy harto.

Tan harto que ya no sé si decirlo, escribirlo, gritarlo, o ponerlo con hache intercalada.

Harto de que a los andaluces se nos etiquete de vagos, sin criterio, apesebrados, subsidiados o incultos.

Harto de que se nos asocie únicamente con el flamenco, la juerga, los toros y el vino.

Harto de Loperas y musho-beti, de cuentachistes, de famosillos de tercera división, de Malayas y Faletes.

Harto de ver en las series de televisión los papeles de criada analfabeta o tontito con acento andaluz (¿y ningún presentador de informativo con nuestro acento?).

Harto de ver programas de zapping con el patético programa de Juan y Medio mofándose de nuestros ancianos en busca de pareja, dando la imagen de personajes grotescos.

Harto de nuestra imagen de sociedad subsidiada, cateta y sin criterio.

Cansado de que se menosprecie nuestro acento.

Harto de ver andaluces que únicamente triunfan en el programa de Patricia, Gran Hermano y similares.

Harto de Jesulín, de Pozi, de Pantojas y Jurados.

Harto del risitas y el peíto, de Romerías del Rocío y Feria de Abril.

Harto de la duquesa de Alba (a la que hicieron hija predilecta de esta tierra, tócate los pirindolos) de su hija, de sus hijos, de su yerno y sus trajes de flamenca.

Harto de toreros que se lían con fulanas, del botijo y la pandereta.

Harto, cansado, hastiado, aburrido me tienen.

Ojalá alguna vez los medios se acuerden de los millones de andaluces que se levantan cada mañana para levantar esto, o de nuestros padres y abuelos que emigraron hace décadas a Suiza, Cataluña y País Vasco para trabajar donde nadie quería.

Ojalá quien habla de nuestra incultura se acuerde de Séneca, Maimónides, Averroes, Góngora, Bécquer, Alexandre, Lorca, Juan Ramón Jiménez, Machado, Falla, Zambrano, Picasso, Velázquez, Murillo, Alberti, Carlos Cano, Gala, Luis Rojas Marcos, Sabina…

Ojalá se acuerden de que hablamos con acento andaluz abogados, marineros, médicos, albañiles, arquitectos, investigadores de alto nivel, camareros, taxistas, prostitutas, jueces, enfermeras, empresarios, policías, obreros, agricultores; se acuerden de millones de personas que se parten los cuernos cada día, desde Palos hasta el Cabo de Gata, millones de andaluces que siguen haciendo Andalucía más allá de Despeñaperros…

Ojalá este post lo leyera mucha, mucha gente.

Ojalá diera la vuelta al mundo, aunque me temo que se quedará perdido en el inmenso océano de internet. También podría suceder que este post se expandiera por la red, que los andaluces lo enlazaran a través de facebook, tuenti o twitter, que se difundiera por email y llegara todos los rincones del mundo, eso ya lo dejo en tus manos."

lunes, 29 de noviembre de 2010

La prisión del rencor

Cuenta una historia que dos jóvenes judíos, Karl y Joseph, trabaron una intensa relación de amistad durante los tres años de terrible cautiverio que pasaron en un campo de concentración nazi. Tras dieciséis años sin verse, quedaron un día para cenar. Karl se había casado, tenía dos hijas y trabajaba como ingeniero en una gran empresa. Hablaba con ternura de su familia y con pasión de su profesión. Joseph, por otra parte, había vivido prácticamente como un ermitaño. Y hablaba de su empleo con desgana. Al finalizar la cena, Joseph, indignado, exclamó: “¡¿Cómo puedes vivir tan tranquilo después de la injusticia que sufrimos?! Por más que pasen los años, cada día me acuerdo de lo que nos hicieron”. Y tras una larga pausa, Karl le contestó: “Querido amigo, por supuesto que recuerdo los tres años que compartimos en aquel barracón. Sin embargo, aunque ya han pasado dieciséis años desde que los dos fuimos liberados, me acabo de dar cuenta de que yo soy libre y tú sigues encerrado allí”.


Claves para olvidar el Victimismo

sábado, 20 de noviembre de 2010

Never too busy to be a friend

One day a teacher asked her students to list the names of the other students in the room on two sheets of paper, leaving a space between each name.
Then, she told them to think of the nicest thing they could say about each of their classmates and write it down. It took the remainder of the class period to finish their assignment, and as the students left the room, each one handed in the papers.

That Saturday, the teacher wrote down the name of each student on a separate sheet of paper, and listed what everyone else had said about that individual.

On Monday she gave each student his or her list. Before long, the entire class was smiling. 'Really?' she heard whispered. 'I never knew that I meant anything to anyone!' and, 'I didn't know others liked me so much,' were most of the comments. No one ever mentioned those papers in class again. She never knew if they discussed them after class or with their parents, but it didn't matter. The exercise had accomplished its purpose. The students were happy with themselves and one another. That group of students moved on.

Several years later, one of the students was killed in Iraq and his teacher attended the funeral of that special student. She had never seen a serviceman in a military coffin before. He looked so handsome, so mature.

The church was packed with his friends. One by one those who loved him took a last walk by the coffin. The teacher was the last one to bless the coffin. As she stood there, one of the soldiers who acted as pallbearer came up to her. 'Were you Mark's math teacher?' he asked. She nodded: 'yes.' Then he said: 'Mark talked about you a lot.'

After the funeral, most of Mark's former classmates went together to a luncheon. Mark's mother and father were there, obviously waiting to speak with his teacher. 'We want to show you something,' his father said, taking a wallet out of his pocket 'They found this on Mark when he was killed. We thought you might recognize it.' Opening the billfold, he carefully removed two worn pieces of notebook paper that had obviously been taped, folded and refolded many times. The teacher knew without looking that the papers were the ones on which she had listed all the good things each of Mark's classmates had said about him. 'Thank you so much for doing that,' Mark's mother said. 'As you can see, Mark treasured it.’ All of Mark's former classmates started to gather around. Charlie smiled rather sheepishly and said, 'I still have my list. It's in the top drawer of my desk at home.' Chuck's wife said, ‘Chuck asked me to put his in our wedding album.' 'I have mine too,' Marilyn said. 'It's in my diary' Then Vicki, another classmate, reached into her pocketbook, took out her wallet and showed her worn and frazzled list to the group. 'I carry this with me at all times,' Vicki said and without batting an eyelash, she continued: 'I think we all saved our lists'

That's when the teacher finally sat down and cried. She cried for Mark and for all his friends who would never see him again. The density of people in society is so thick that we forget that life will end one day. And we don't know when that one day will be. So please, tell the people you love and care for, that they are special and important. Tell them, before it is too late.

sábado, 16 de octubre de 2010

LA SABIDURÍA DEL SILENCIO INTERNO



Habla simplemente cuando sea necesario.
Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca.
Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir
una palabra, dejas salir parte de tu energía.
De esta manera aprenderás a desarrollar el arte
de hablar sin perder energía.

Nunca hagas promesas que no puedes cumplir.

No te quejes y no utilices en tu vocabulario
palabras que proyecten imágenes negativas,
porque se producirá alrededor de ti todo
lo que has fabricado con tus palabras
cargadas de esa energía.

Si no tienes nada bueno y útil que decir
es mejor quedarse callado y no decir nada.

Aprende a ser como un espejo:
Escucha y refleja la energía.
El universo mismo es el mejor ejemplo
de un espejo que la naturaleza nos ha dado,
porque el universo acepta sin condiciones
nuestros pensamientos, nuestras emociones,
nuestras palabras, nuestras acciones…
y nos envía el reflejo de nuestra propia energía
bajo la forma de diferentes circunstancias
que se presentan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.
Si te identificas en el fracaso, tendrás fracasos.
Así podemos observar que las circunstancias
que vivimos son simplemente
manifestaciones externas del contenido
de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el universo,
escuchando y reflejando la energía
sin emociones densas
y sin prejuicios.
Porque siendo como un espejo sin emociones
aprendemos a hablar de otra manera:
Con el poder mental tranquilo y en silencio,
sin darle oportunidad al ego de imponerse
con sus opiniones personales y evitando
que tenga reacciones emocionales excesivas,
simplemente permite una comunicación
sincera y fluida.

No te des mucha importancia y sé humilde,
pues cuanto más te muestras superior,
inteligente y prepotente, más te vuelves
prisionero de tu propia imagen y vives
en un mundo de tensión e ilusiones.
Sé discreto, preserva tu vida íntima,
de esta manera te liberas de la opinión
de los otros y llevarás una vida tranquila
volviéndote invisible, misterioso,
indefinible, insondable como el Tao.

No compitas con los demás,
vuélvete como la tierra que nos nutre,
que nos dá lo que necesitamos.
El espíritu competitivo hace que crezca el ego
y crea conflictos inevitablemente.

Ten confianza en ti mismo,
preserva tu paz interna
evitando entrar en la provocación
y en las trampas de los otros.

No te comprometas fácilmente.
Si actúas de manera precipitada,
sin tener conciencia profunda de la situación,
te vas a crear complicaciones.
La gente no tiene confianza en aquellos
que muy fácilmente dicen “sí”,
porque saben que ese “sí”
no es sólido y le falta valor.

Toma un momento de silencio interno
para considerar todo lo que se presenta
y toma tu decisión después.
Así desarrollarás la confianza
en ti mismo y la sabiduría.

Si realmente hay algo que no sabes,
o no tienes al respuesta a la pregunta
que te han hecho, acéptalo.
El hecho de no saber es muy incómodo
para el ego porque le gusta saber de todo,
siempre tener razón y siempre dar su opinión
muy personal.
En realidad el ego no sabe nada,
simplemente hace creer que sabe.

Evita el hecho de juzgar y de criticar,
el Tao es imparcial y sin juicios,
no critica a la gente,
tiene una compasión infinita
y no conoce la dualidad.
Cada vez que juzgas a alguien
lo único que haces es expresar
tu opinión muy personal
y es una pérdida de energía,
es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder
las propias debilidades.

El sabio tolera todo
y no dirá ni una palabra.
Recuerda que todo lo que te molesta
de otros es una proyección de todo
lo que todavía no has resuelto en ti mismo.

Deja que cada quien resuelva sus propios
problemas y concentra tu energía en tu propia vida.

Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte,
en realidad estás dándole demasiada
importancia a las palabras de otros
y le das más fuerza a su agresión.
Si aceptas el no defenderte
estás mostrando que las opiniones
de los demás no te afectan,
que son simplemente opiniones
y que no necesitas convencer a
los otros para ser feliz.

Tu silencio interno te vuelve impasible.
Haz regularmente un ayuno de la palabra
para volver a educar el ego que tiene mucha
costumbre de hablar todo el tiempo.
Practica el arte de no hablar.
Toma un día a la semana
para abstenerte de hablar.
O por lo menos algunas horas en el día.
Según lo permita tu organización personal.

Este es un ejercicio excelente para conocer
y aprender el universo del Tao ilimitado
en lugar de explicar con palabras
qué es el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte
de hablar sin hablar
y tu verdadera naturaleza interna
reemplazará a tu personalidad artificial,
dejando aparecer la luz de tu corazón
y el poder de la sabiduría del silencio.
Gracias a esta fuerza atraerás a ti
lo que necesitas para realizarte
y liberarte completamente.
Pero hay que tener cuidado
de que el ego no se inmiscuya.
El poder permanece cuando el ego
se queda tranquilo y en silencio.
Si tu ego se impone y abusa
de este poder, el mismo poder
se convertirá en veneno, y todo tu ser
se envenenará rápidamente.

Quédate en silencio,
cultiva tu propio poder interno.

Respeta la vida de los demás
y todo lo que existe en el mundo.

No trates de forzar, manipular
y controlar a los otros.

Conviértete en tu propio maestro
y deja a los demás ser lo que son,
o lo que tienen la capacidad de ser.

Dicho en otras palabras,
vive y deja vivir,
vive siguiendo la senda del Tao.

Texto Taoísta traducido por Oscar Salazar.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Nos equivocamos

No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar. Se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.

No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.

No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquél que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido.

No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquél que por temor a equivocarse nunca acciona.

Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.

Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que hayas buscado honestamente.

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.


Rabindranath Tagore

lunes, 9 de agosto de 2010

El Halcón no vuela

Un rey recibió como obsequio dos pichones de halcón y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara. Pasados unos meses, el instructor le comunicó que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que no sabía qué le sucedía al otro: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, e incluso había que llevarle el alimento hasta allí.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió; por la ventana de sus habitaciones, el monarca veía que el pájaro continuaba inmóvil. Publicó por fin un bando entre sus súbditos solicitando ayuda, y a la mañana siguiente vio al halcón volar ágilmente por los jardines.

—Traedme al autor de ese milagro —dijo.

En seguida le presentaron a un campesino.

—¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste?

¿Eres mago, acaso?

Entre feliz e intimidado, el hombrecito explicó:

—No fue difícil, Su Alteza: sólo corté la rama. El pájaro se dio cuenta de que tenía alas y se lanzó a volar.


Así somos los seres humanos. Estamos atados al pasado y al presente porque no nos hemos dado cuenta de que tenemos el poder de volar y buscar nuestro verdadero destino.

Algunos tienen el privilegio de que algún acontecimiento rompa la rama de la costumbre, de la seguridad. Sólo entonces se dan cuenta de que son superiores a las circunstancias.

En muchas ocasiones lo tenemos todo y no logramos vivir plenamente; quizá es necesario que alguien nos corte la rama para que podamos arriesgarnos al vuelo. A veces las cosas inesperadas y que en principio parecen negativas son verdaderas bendiciones.

jueves, 22 de julio de 2010

SE BUSCA UN AMIGO...

No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.
Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.
Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada,
de los pájaros, del Sol, de la Luna,
del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.
Debe tener amor,
un gran amor por alguien,
o sentir entonces,
la falta de no tener ese amor.
Debe amar al prójimo
y respetar el dolor que los
peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
No es necesario que sea de primera mano,
ni es imprescindible que sea de segunda mano.
Puede haber sido engañado,
pues todos los amigos son engañados.
No es necesario que sea puro,
ni que sea totalmente impuro,
pero no debe ser vulgar.
Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
Debe gustar de los niños y sentir
lástima por los que no pudieron nacer.
Se busca un amigo para gustar de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.
Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y de los recuerdos de la infancia.
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y de triste durante el día,
de los anhelos y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.
Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados, del borde de la calle,
del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella,
sino porque se tiene un amigo.
Se necesita un amigo para dejar de llorar.
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia de que aún se vive.

Vinicius de Moraes
Río de Janeiro (Brasil), 1913/1980

Ama y haz aquello que quieres

Ama y haz aquello que quieres, si callas, calla por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor; ten siempre en el fondo del corazón la raíz del amor; de esta raíz, sólo pueden surgir cosas buenas.

San Agustín

lunes, 10 de mayo de 2010

MARIO ALONSO PUIG: LO QUE EL CORAZON QUIERE, LA MENTE SE LO MUESTRA

ENTRENAR

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

“Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

MARIO ALONSO PUIG :Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa)

-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
-¿Psiconeuroinmunobiología?
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

-¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

-¿Qué tipo de cambios?

-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

-¿Dice que no hay que ser razonable?

-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

-Exagera.

-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.

-Más recursos…

-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

-¿Seguro que no exagera?

-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

-Deme alguna pista.

-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

-Ver lo que hay y aceptarlo.

-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.



Entrevista aparecida en La Vanguardia Digital de España.
Colaboración de Johnny Rosales

viernes, 30 de abril de 2010

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego”.

Alguien me dijo que no es casual… que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.
Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.
Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un exámen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.
Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.
Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.
Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.
Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.
Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.
Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.


Simone Seija Paseyro
Uruguaya – 45 años

lunes, 12 de abril de 2010

"Sería bien triste que tendieses una mano vacía a los hombres sin recibir nada, pero sería más triste si tendieses una mano llena y no encontrases a nadie que tomara lo que hay en ella..."
Khalil Gibran