miércoles, 28 de noviembre de 2012

"Carta de amor"

En tu busca, escalaría la más alta montaña y nadaría en medio del mar más enfurecido. Soportaría cualquier penalidad con tal de estar un segundo a tu lado.

Tu siempre amante.

P. D. : Me pasaré a verte el viernes por la noche, si no llueve.


Osho, del libro "Amor, libertad, soledad"




(Creo que a este blog le estaba haciendo falta un poco de humor, aunque éste fuera irónico)

martes, 27 de noviembre de 2012

Volverás


Yo lloro como el arroyo al llegar al río
Yo muero,

Y muero como el río al llegar al agua,
de amor yo muero,

Hice lo que pude
Te amé como sabía
Y al final de todo
Tu amor yo no tenia
Me vuelvo río y muero.

Cerró la puerta sin decir adiós
Nunca volvió a verla, nunca más volvió
Como yo te quise nadie, nadie te ha querido
Insensata mía, ¿por qué te has ido?

Y me dejaste sola como el mar
Yo vivo como el aire libre
pero sin saber a dónde va
Y nadie, nadie te ha querido
Insensata loca ¿por qué te has ido?

Tú volverás
Y cuando tú regreses, amor
Verás como alguien quiso ocupar
Mi pobre corazón por ti.

Y ya verás
Como tú a mí me pides perdón
Y yo que ya estoy loca de amor
Yo voy y te perdono.

No eran tan falsas aquellas mentiras
Ni tan verdaderas tus verdades favoritas
No fueron tan callados aquellos silencios
No fueron tan malos algunos momentos.

Si ahora te marchas, vete para siempre
No te des la vuelta, que las vueltas siempre duelen
Y abre la ventana que da al paraíso
Olvídame si puedes, yo no he podido.

Tú volverás
Y cuando tú regreses, amor
Verás cómo alguien quiso ocupar
Mi pobre corazón por ti.

Y ya verás
Como tú a mi me pides perdón
Y yo que ya estoy loca de amor
Yo voy y te perdono.

Miénteme bien


Si me mientes susurrando a fuego lento
Justo aquí bien pegadita a mi boca
No sabré si golpearte con mis pechos
O si dejarme arrastrar noche abajo de nuevo
hacia otra madrugada bohemia.

Reconozco que me enloquecen tus carnes
Reconoce que te enamoran las mías,
Así que si me mientes casi dentro de mi boca
Te regalo el resto de mis días.

Y es que hay mentiras que sientan tan bien
Que parecen verdades ocultas
Con secretos que endulzan la hiel
De las noches más tremendas y más oscuras.

Así que si me mientes
Miénteme bien.
Porque hoy quiero engañarme de nuevo,
Ya no reino en esas noches orgullosas
En las que acabo amaneciendo triste y sola.

Incluso en estos tiempos



Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.

Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.


Joaquín Sabina

domingo, 25 de noviembre de 2012

2 Hymns to the Mother of God


2 Hymns to the Mother of God, for chorus 
John Tavener
St.John College Choir Cambridge,
Christopher Robinson, conductor

A Hymn to the Mother of God

In You, O Woman full of Grace,
The angelic choirs and the human race,
All creation rejoices!

O sanctified Temple,
Mystical Paradise, and glory of Virgins.

In You, O Woman full of Grace,
All creation rejoices.
All praise be to You!

Hymn for the Dormition of the Mother of God

O ye apostles,
assembled here from the ends of the earth,
bury my body in Gethsemane:
And Thou my Son and God, receive my Spirit.


Score

martes, 30 de octubre de 2012

Ser onda, oficio, niña, es de tu pelo

Hoy cumpliría años Miguel Hernández.
Este pertenece a "Primeros poemas" (1933)





Ser onda, oficio, niña, es de tu pelo,
nacida ya para el marero oficio;
ser graciosa y morena tu ejercicio
y tu virtud más ejemplar ser cielo.

¡Niña!, cuando tu pelo va de vuelo,
dando del viento claro un negro indicio,
enmienda de marfil y de artificio
ser de tu capilar borrasca anhelo.

No tienes más quehacer que ser hermosa,
ni tengo más festejo que mirarte,
alrededor girando de tu esfera.

Satélite de ti, no hago otra cosa,
si no es una labor de recordarte.
-¡Date presa de amor, mi carcelera!

 Miguel Hernández

miércoles, 24 de octubre de 2012

Canción Otoñal



Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena. 

Federico García Lorca

martes, 2 de octubre de 2012

Che si può fare


Che si può fare Arie a voce sola, op. 8 (1664)
Barbara Strozzi
Cappella Mediterranea
Dir. Leonardo García Alarcón.
Mariana Flores, soprano.
....................................................................
Che si può fare
le stelle rubelle
non hanno pietà,
che si può fare
s'el cielo non dà
un influso di pace
al mio penare,
che si può fare.
Che si può dire,
da gl'astri
disastri
mi piovano ogn'hor;
che si può dire
che le perfido
amor un respiro
diniega al mio martire,
che si può dire.

Così va rio destin,
forte tiranna
gl'innocenti,condanna
così l'oro più fido
di costanza e di fe',
lasso conviene
lo raffini d'ogn'or
fuoco di pene.
Sì, sì, sì, sì penar
deggio, che darei sospiri
deggio trarne i respiri.

In aspri guai per eternarmi
il ciel niega mia sorte
al periodo vital
punto di morte.

Voi spirti dannati
ne sete beati
s'ogni eumenide ria
sol' è intenta a crucciar
l'anima mia.

(Se sono sparite
le furie di Dite
voi ne gl'elisi eterni
i dì trahete
io coverò gl'inferni.)

Così avvien a chi tocca
calcar l'orme d'un cieco,
alfin trabbocca.




Barbara Strozzi (también llamada Barbara Valle) (Venecia, 6 de agosto de 1619 — Padua, 11 de noviembre de 1677) fue una cantante y compositora italiana del Barroco. 
Barbara fue la hija adoptada y posiblemente ilegítima de Giulio Strozzi. Giulio la incorporó en sus series de grupos de discusión, particularmente la «Academia de los unísonos», donde fue invitada a cantar y también a participar en los grupos de discusión. Estudió con el compositor Francesco Cavalli. Luego de la muerte de su padre, es probable que tuviera que sobrevivir gracias a su trabajo de composición musical. En este aspecto tuvo importantes mecenas, a quienes dedicó varias de sus obras, entre ellos Fernando II de Austria y Sofía, Duquesa de Brunswick y Lüneburg. 
La gran mayoría de sus trabajos son cantatas para soprano solista y bajo continuo, por lo que es posible pensar que fueron escritas para ser interpretadas por ella misma. Su música está profundamente arraigada en la técnica denominada «segunda práctica», cuyo principal ejemplo es la obra de Claudio Monteverdi. Sin embargo, sus trabajos presentan mayor énfasis lírico, basados posiblemente en la extensión de su propia voz. Muchas de las letras de sus piezas fueron escritas por su padre Giulio. Strozzi escribió arias, cantatas dramáticas, madrigales y duetos. Publicó ocho volúmenes de obras, incluyendo más cantatas que cualquier otro compositor del siglo XVII.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Y te salgo al encuentro


E. Hopper, Habitación de hotel (1931)

A veces,
cuando el verano enciende las glicinias

y la tierra es un pecho que se abrasa,
te busco entre la gente, en las aceras
de una extraña ciudad a la que siempre
sueño que no he llegado.

Como excita
el polen a la abeja, me provoca
aquel olor antiguo que en la piel me encendiste
y organizo naufragios para escrutar los mares
por si ya eres espuma
o recurro a otro tiempo para ver si las horas
pueden dar con tus señas.

De noche escribo cartas a ríos que conozco,
por si pueden traerme noticias de tus aguas,
y te salgo al encuentro en el jardín
si oigo al sauce que imita el ritmo de tus pasos.

Otras veces, con frío,
la luz -ya casi cobre entre las ramas-
me soprende en el parque
recogiendo las hojas de noviembre
por si descubro en ellas signos tuyos.

Te llamo y se me queda de témpano la voz,
y me levanto el cuello del abrigo
para que no se enfríe aquel último beso.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Para lo que queda de verano...




Hay muchas cosas buenas que salen gratis. Pasear por la mañana temprano, cuando el sol es tierno, tímido como la brisa que coquetea con las hojas de los árboles. Caminar de madrugada por calles tan llenas de gente como en los mediodías del invierno, para asombrarse de la euforia silenciosa de las parejas que se besan en los bancos, o apoyadas en los pilares de las plazas porticadas. Los que viven cerca del mar lo tienen fácil, pero también es una fiesta meter en una tartera la comida prevista para consumir en casa, despacharla sobre una manta, en la hierba de algún parque, y tumbarse después a la sombra. Asistir a los conciertos de las bandas que suelen tocar en quioscos de parques y plazas mayores los domingos por la mañana. Y frecuentar las bibliotecas públicas, mientras duren.

Hay muchas cosas buenas que salen muy baratas. Una botella de vino para beberla despacio, en casa, al atardecer y entre amigos. Un buen libro de bolsillo, que proporciona una emoción que dura más que el vino y cuesta casi lo mismo. Un cine de verano, el lugar ideal para hacer manitas. Una ración de ensaladilla rusa y dos cañas, en la terraza de un bar cualquiera, antes o después del cine de verano. Enamorarse es un milagro todavía más barato, tan caro que, sin embargo, no se puede fabricar.

El verano es el tiempo de la felicidad. Apúrenlo y no piensen en el invierno que nos espera. Porque nuestros abuelos lo tuvieron muchísimo peor que nosotros y si no hubieran vivido, si no hubieran sabido disfrutar de la vida, si no se hubieran enamorado en tiempos atroces, nosotros no estaríamos aquí. Si existe una cosa que sabemos hacer bien los españoles es ser pobres. Lo hemos sido casi siempre, pero eso no nos ha hecho más desgraciados, ni más tristes que los demás. Recuérdenlo y sean felices, porque la felicidad también es una forma de resistir.

"Feliz verano" 
Almudena Grandes

sábado, 1 de septiembre de 2012

Poema V





Waterhouse, "Ofelia" (1889)

Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

Pablo Neruda

miércoles, 15 de agosto de 2012

Samba em préludio



1962 - música de Baden Powell y Vinicius de Moraes


Eu sem você
Não tenho porquê
Porquê sem você
Não sei sem chorar
Sou chama sem luz
Jardim sem luar
Luar sem amor
Amor sem se dar.

Eu sem você
Sou so' desamor
Um barco sem mar
Um campo sem flor
Tristeza que vai
Tristeza que vem
Sem você, meu amor, 
eu não sou ninguem.

Ai, que saudade
Que vontade de ver renascer nossa vida
Volta, querido
Os teus braços precisam dos meus
Meus abraços precisam dos teus

Estou tão sozinha
Tenho os olhos cansados de olhar para o alem
Vem ver a vida
Sem você, meu amor, eu não sou ninguem.

 .....................................................................................................................

Yo sin ti,
No tengo un porqué,
Porque sin ti,
No sé ni llorar
Soy llama sin luz

Jardín sin luna
Luna sin amor
Amor sin dar...

Yo sin ti,

Soy sólo desamor
Soy barco sin mar
Un campo sin flor
La tristeza que va
La tristeza que viene
Yo sin ti, mi amor,
No soy nadie.

Ah, que nostalgia,
Ese deseo de ver renacer nuestra vida,

Vuelve querida, que mis brazos
Precisan los tuyos, 
Y tus brazos precisan los míos.

Me siento tan solo,
Mis ojos están ya cansados
de mirar a la nada,
ven mira la vida
Sin ti, mi amor, yo no soy nadie.

viernes, 10 de agosto de 2012

Diera, alma mía

 Der Wanderer über dem Nebelmeer (1818),  Caspar David Friedrich
Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,
cuanto poseo,
¡la luz, el aire
y el pensamiento!

Cuando se clavan tus ojos
en un invisible objeto
y tus labios ilumina
de una sonrisa el reflejo,
por leer sobre tu frente
el callado pensamiento
que pasa como la nube
del mar sobre el ancho espejo,
diera, alma mía,
cuanto deseo,
¡la fama, el oro,
la gloria, el genio!

Cuando enmudece tu lengua
y se apresura tu aliento
y tus mejillas se encienden
y entornas tus ojos negros,
por ver entre sus pestañas
brillar con húmedo fuego
la ardiente chispa que brota
del volcán de los deseos,
diera, alma mía,
por cuanto espero,
la fe, el espíritu,
la tierra, el cielo...

Rima XXV

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)